
La 49ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires abrió sus puertas el pasado
24 de abril en el tradicional predio de La Rural, en el barrio porteño de Palermo. Como cada
año, el evento —que se extenderá hasta el 12 de mayo— convoca a miles de lectores,
escritores, editoriales y amantes de la literatura en un verdadero festival de letras.
Desde su nacimiento en 1975, la Feria se ha consolidado como una de las más importantes de
habla hispana, siendo un espacio que no solo fomenta la lectura, sino también el diálogo
intercultural y la reflexión social. A lo largo de los años, ha sabido adaptarse a los nuevos
tiempos, incorporando tendencias y nuevas voces, pero siempre manteniendo su espíritu de
celebración del libro como puente entre generaciones y culturas.

EL PAPA FRANCISCO, PRESENTE EN LA FERIA
El impacto de los acontecimientos recientes también se ve reflejado en la oferta editorial. La
muerte del Papa Francisco ha movilizado a las editoriales a incluir en sus stands una nutrida
variedad de libros dedicados a su vida, pensamiento y legado, en una respuesta rápida y
emotiva a la conmoción global que provocó su fallecimiento.
RIYADH, CIUDAD INVITADA DE HONOR: UN PUENTE CULTURAL INÉDITO
Por primera vez en la historia de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, una ciudad
árabe es elegida como Invitada de Honor. Riyadh, la capital de Arabia Saudita, presenta un
stand de dos pisos en el Pabellón Amarillo, donde despliega su riqueza cultural a través de una
librería, un auditorio y múltiples actividades.
La delegación saudita, compuesta por escritores, intelectuales y artistas, ofrece talleres,
conferencias y muestras que buscan acercar la literatura, el arte y las tradiciones de su país al
público argentino. Esta participación forma parte de la estrategia “Visión 2030”, que promueve
la apertura cultural saudita al mundo.
La propuesta invita a descubrir una cultura fascinante, fortalecer los lazos internacionales y
fomentar el diálogo intercultural a través de los libros.
Además de literatura, su stand ofrece actividades musicales, gastronómicas que permiten una
inmersión en la cultura saudí.

Otro país que dice presente con un espacio destacado es Corea del Sur. Su stand no solo
propone lecturas de literatura coreana traducida, sino que también cuenta con la participación
de la traductora argentina Sunme Yoon, formada en lengua coreana, quien dirige charlas
interactivas y presentaciones de novelas contemporáneas, generando un notable interés en el
público joven. Ubicado en el Pabellón Verde (stand 836), reproduce un hanok (casa tradicional
coreana) construido artesanalmente en madera, al que se debe ingresar descalzo, respetando
las costumbres coreanas. Esta ambientación busca que el visitante experimente por un
momento, la vida en Corea del Sur. Además, los visitantes reciben su nombre escrito en hangul
(alfabeto coreano) como souvenir.
Una sección especial del stand está dedicada a Baek Heena, una de las escritoras más
importantes de Corea, ganadora del Premio Astrid Lindgren, el galardón más importante de la
literatura infantil mundial. Sus libros, como Caramelos mágicos y El hada del agua, son
reconocidos por sus ilustraciones en miniatura hechas a mano y sus historias centradas en la
resiliencia y la imaginación de los niños.
La feria de este año brilla especialmente por la variedad y cantidad de jóvenes que recorren los
pabellones en busca de nuevos tesoros literarios. Novelas juveniles, mangas, cómics, libros de
género policial, suspenso y sagas de ciencia ficción son los más buscados, evidenciando un
cambio de época donde la lectura vuelve a ocupar un lugar central en las nuevas generaciones.
Es una verdadera bendición ver a tantos adolescentes, solos o en grupo, con esa avidez de
lectura que se convierte en esperanza para el futuro cultural.
Un ícono entrañable que atraviesa generaciones, El Principito de Antoine de Saint-Exupéry,
sigue teniendo protagonismo. Su figura da la bienvenida a lectores de todas las edades y su
presencia se repite en casi todos los stands, tanto de editoriales grandes como emergentes.
El público infantil, por su parte, tiene un universo propio: libros troquelados, cuentos para
colorear, libros sonoros, ediciones con tapas brillantes y textos didácticos de lectoescritura
pueblan los espacios dedicados a los más chicos. Juegos, rompecabezas literarios, álbumes de
figuritas y libros con efectos especiales buscan sembrar el amor por la lectura desde los
primeros años.
En paralelo, se advierte un notable aumento del interés adolescente por sagas y trilogías que,
muchas veces, llegan a ellos gracias a sus adaptaciones al cine y las plataformas de streaming
como Netflix o Disney+. Un fenómeno que confirma cómo la narrativa juvenil se consolida como
una puerta de entrada clave al mundo de la literatura.
La oferta editorial se completa con una amplia gama de enciclopedias, manuales escolares y
libros universitarios, así como propuestas de autoayuda, bienestar personal, gastronomía y
terapias alternativas. Hay también un fuerte enfoque en la producción con conciencia ecológica,
respeto animal y diversidad cultural, en sintonía con los debates y valores actuales de la
sociedad.

Una de las propuestas más emotivas y originales de esta edición es el stand en forma de
barco, homenaje a la gran inmigración que forjó la identidad de nuestro país. Allí, el público
puede buscar los orígenes de sus antepasados, descubrir en qué barco llegaron a la Argentina
y conocer el significado y la historia de sus apellidos. Como dato color, los visitantes pueden
subir a la proa del barco, vestirse con prendas típicas de la época —como chalinas, gorros,
boinas, capelinas, mantillas, sacos, trajes antiguos y maletas de cuero— y tomarse fotografías
que los transportan, por un momento, a aquel viaje histórico que vivieron millones de
inmigrantes.
La feria también ha incorporado nuevos espacios y actividades para diversificar su propuesta
cultural. Entre ellos se destaca el espacio «Orgullo y Prejuicio», dedicado a la diversidad sexual,
que ofrece charlas y actividades relacionadas con la comunidad LGBT+ . Asimismo, se ha
inaugurado el espacio «La Palabra Indígena», que por primera vez da voz a escritores y
escritoras originarios de Argentina y otros países, promoviendo el diálogo intercultural .
Además, se ha implementado un espacio de streaming en colaboración con plataformas como
Netflix, Mubi y TikTok, para la difusión de charlas y actividades, buscando acercar la feria a los
jóvenes a través de los medios digitales .
Un dato que no puede pasarse por alto: este viernes 26 de abril se celebrará La Noche de la
Feria, una jornada especial en la que se podrá ingresar de manera gratuita desde las 20 hasta
las 24 horas, extendiendo el horario habitual de cierre que suele ser a las 20. Será una ocasión
ideal para disfrutar de la feria bajo otro ritmo, con actividades especiales y promociones
pensadas para el público nocturno.

En cuanto a los precios de los libros, podemos encontrar textos desde los $1000 o $1500 en
adelante. También hay muchas editoriales que ofrecen descuento por pago en efectivo, 3 libros
al precio de dos y varias opciones económicas que suman y ayudan al bolsillo del lector. Cómo
medios de pago se acepta efectivo, transferencia bancaria, billeteras virtuales como Modo o
Mercado pago, QR, tarjeta de débito y crédito.
La Feria Internacional del Libro sigue siendo un faro cultural en la ciudad, y esta edición 2025
no hace más que confirmarlo: libros, diversidad, emoción y futuro se entrelazan en cada
pabellón, en cada charla, en cada libro que alguien decide abrir.
Por Deby Valeria
@intorurismoargentina
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